lunes, 10 de marzo de 2008

SECCION DEPORTES


BERGESIO PARA EL CUERVO:


San Lorenzo, que venia de ganarle a Estudiantes por 3 a 1, derroto a la academia sin jugar bien, con gol de Gonzalo Bergessio, el conjunto de boedo disfruta de los 3 puntos y piensa en el partido con Potosi por la copa Libertadores.
Esto decia el tecnico en Radio La red: "Hay que reconocer que las cosas no se venían dando. Antes de la llegada de los refuerzos ya teníamos un plantel muy valioso. Somos optimistas. Si uno mira el plantel que tiene se puede dar cuenta que se puede pelear los dos campeonatos" y se excuso diciendo . "Un empate nos deja con posibilidades. También hay que tener en cuenta que hay varios lesionados". Los probables once son: Agustín Orión; Adrián González, Gastón Aguirre, Cristian Tula, Diego Placente; Diego Rivero, Juan Manuel Torres, Walter Acevedo, Aureliano Torres; Gonzalo Bergessio y Bernardo Romeo.
Por su parte, el equipo de avellaneda ya piensa en el clasico frente a river plate en el monumental, donde veremos un choque apasionante entre dos grandes que juegan muchas cosas.
Esto decia el "Chanchi" Estevez:
Me da mucha tristeza ver a Racing en el fondo de la tabla y a un pasito de la Promoción", reconoció Maximiliano Estévez, uno de los símbolos de La Academia, que está último en el Torneo Clausura y el fantasma del descenso lo acecha peligrosamente.
"Si te ponés a analizar los partidos hubo momentos en que no los supimos cerrar, pero los culpables de que hoy estemos ahí somos nosotros", explicó el Chanchi, en Sportia, por TyC Sports. "Hay que empezar a sumar de a tres", aseguró. Igualmente, se mostró optimista de cara al futuro: "El plantel es muy bueno. Mi deseo y lo que más quiero es salvarme de la Promoción".
Por último, mandó un mensaje para los hinchas que suelen reclamar el alejamiento de Blanquiceleste. "Si hoy se va la empresa, Racing está a la deriva. Hay que estar más pensantes y saber que esto puede tener solución de junio en adelante", concluyó.

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BOCA Y EL ROJO EMPATARON EN UN CLASICO APASIONANTE

Independiente había mostrado argumentos sólidos como para aspirar a ese triunfo parcial, en el marco de un encuentro muy parejo y con acciones de peligro en ambas áreas: la prolijidad en el manejo de la pelota de Grisales, las subidas de Machín por la derecha, la “explosión” del ‘Rolfi’ Montenegro y la potencia ofensiva de Denis.
Boca pareció sufrir el cimbronazo del primer tanto, conseguido merced a la mala fortuna del defensor paraguayo, pero también debido a un acierto ofensivo de los visitantes, luego de una buena combinación entre Montenegro y Machín, que el volante culminó con un fuerte y cerrado centro que el zaguero terminó empujando al gol.
Esos fueron los mejores momentos del conjunto de Avellaneda.
Pese a la desventaja numérica, el equipo de Ischia continuó dominando las acciones en el arranque del complemento. Con mucho temperamento, acorraló al ‘Rojo’ contra su propio arco y pudo alcanzar la igualdad
: a los 5 minutos, Riquelme dejó sólo a Dátolo, cuyo remate fue controlado por Assman; a los 6m. Boselli probó con un disparo de media vuelta y otra vez tapó el arquero; y a los 7m. Palacio no alcanzó a “puntear” el balón dentro del área.
Hasta que Riquelme, el “genio” que tiene Boca dentro del campo, "frotó" sus botines y definió con categoría, luego de una gran pared con Boselli, para establecer el 1-1. Tan positiva fue la actitud exhibida por Román y el resto de sus compañeros –Palacio y Caranta también se lucieron- como negativo lo mostrado por Independiente, que “sufrió” el partido en lugar de aprovecharse de las circunstancias.
A los 34 minutos, Palacio dispuso de una inmejorable ocasión, también generada por la magia del Diez ‘xeneize’, que pisó la pelota en la puerta del área, esperó el movimiento del delantero bahiense y lo dejó sólo con una asistencia preciosa. Pero el atacante falló su puntería y definió junto al palo derecho.



HISTORICO TRIUNFO QUE TALADRÒ A LANUS:

"Pellizcame y decime que no estoy soñando", se decían en la tribuna del Taladro.
Es que los últimos cuatro meses han sido muy difíciles de digerir para el hincha de Banfield. El meritorio tercer puesto en el Apertura se vio totalmente opacado por el título del vecino, y el mal arranque en el Clausura presentaba una crisis que ya amenazaba con dejar a Juan Manuel Llop sin trabajo.
Por eso, y porque Lanús llegaba jugando un fútbol de alto vuelo y apostando a hacer historia en la Copa, estaba todo dado para que, en su cancha, el Granate estirara su racha de 19 partidos invicto como local, y de forma categórica.
Pero el partido Banfield lo empezó a ganar en la semana. Lo afrontó como la final de un Mundial, y no como “un partido más”, al decir de Ramón Cabrero.
En la cancha, al principio parecía que el pronóstico se iba a cumplir, con un Lanús protagonista desde el arranque. Pero con el correr de los minutos quedó claro que la apuesta de Llop era muy inteligente, y allí estuvo la segunda clave del éxito albiverde.
Consciente de la mayor riqueza técnica del rival, el “Chocho” intentó que Lanús tuviera la pelota el menor tiempo posible, y cuando no alcanzaba, recostarse atrás a lo ‘Mohamed Alí contra Foreman’ y dar zarpazos fulminantes. Y claro, cuando nada funcionaba, siempre estaba un enorme Cristian Lucchetti para salvar el arco.
Banfield todavía no había tirado al arco cuando, a los 20, una gran jugada colectiva, con un gran gesto técnico de Civelli -dejando pasar la pelota entre sus piernas- incluido, permitió al pibe Maximiliano Laso anotar su segundo gol en Primera y hacer estallar a los hinchas visitantes.
El Taladro se ponía arriba y recién después lo justificaba. Jairo Patiño empezaba a manejar los hilos, y adelante, Darío Cvitanich tenía locos a los jóvenes zagueros granates.
Banfield era más, y la sensación era que el segundo gol estaba al caer cuando, a los 37, Cvitanich recibió un gran pelotazo largo desde el fondo, encaró por izquierda y remató ante la salida de Bossio, que rechazó el remate pero nada pudo hacer cuando el ‘croata’ tomó el rebote y definió con el arco vacío.
En los siguientes veinte minutos resultó clave la figura de Cristian Lucchetti, evitando una y otra vez con notables atajadas el descuento de un Lanús que se jugaba el resto, y esfumando conforme pasaban los minutos la ilusión de una remontada.
En medio de ese dominio granate, Banfield soltaba contragolpes que ponían en muchos apuros a la defensa rival. Sin embargo, el cuarto tanto llegaría tras una jugada a pelota parada, incrustándose como un Taladro al corazón del dueño de casa, que ya no tuvo respuesta.
El tiro de esquina fue despejado por la defensa, y la pelota le quedó servida al ingresado Santana para perforarle el arco a Bossio con un potente remate desde afuera del área.
Lo que quedaba era para el delirio de la tribuna visitante. Si algo le faltaba a Cvitanich para convertirse en la gran figura de la tarde era su segundo gol, que llegó a los 38, metiéndose entre los centrales y definiendo con el arco vacío tras desparramar a Bossio.
Una goleada que vale como un campeonato, y que será muy difícil de olvidar, para ambos.

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